26 Julio, 2017

Cómo ahorrar en la factura de la luz

La organización de consumidores Facua nos ha advertido este año de que el recibo del usuario medio de luz asciende ya a 84,16 euros mensuales, solamente por debajo de los 88,66 euros en los que se situó entre los meses de enero y marzo del año 2012. Un gasto para nada desdeñable dentro de la economía de las familias española donde el sueldo más repetido es aquel que ronda los 1.000 euros, es decir, casi un 10 por ciento del salario se lo está llevando la factura de luz. Y a ese sueldo hay que descontar otros gastos fijos como comunidad de vecinos, internet, teléfono, gas, agua, hipoteca, seguros… Al final, todos los meses la cantidad de dinero limpio que nos queda no es muy alta, en caso de que quede algún remanente. Es por esto que conviene reducir todos los gastos al máximo posible antes la dificultad de que los salarios suban. Y el recibo de la luz es una de estas acometidas por las que debemos empezar. A través de la compañía García Guirado podemos solicitar que nos hagan un estudio para saber cómo gastamos y cómo podemos ahorrar en la factura.

Y es que en García Guirado son especialistas en reducir la factura eléctrica en hasta un cuarenta por ciento sin hacer inversiones. Más del 50 por ciento de los suministros de más de 15 Kw no tienen ajustado el contrato a las necesidades reales de la instalación. A consecuencia de esto, la diferencia  entre lo que se paga y lo que se debería pagar puede suponer entre un 10 y un 40 por ciento de la factura. Una cantidad nada desdeñable especialmente en aquellas casas u oficinas donde el consumo es más grande y se nota mucho más en la cantidad pagada al final de año.

Para reducir la factura energética, García Guirado realiza un informe que contiene datos como si las facturas de todo un año son correctas, si se tiene alguna penalización durante un año, si se necesita cambiar de tarifa o modificarla, la visualización de gráficos con los consumos y potencias anuales, y todo esto es totalmente gratuito y sin ningún compromiso, además de contar con la garantía de haber sido llevado a cabo por una empresa de confianza y de larga trayectoria en el sector. Con este informe, el consumidor ya puede empezar a tomar medidas tanto en la factura como en sus instalaciones. Donde García Guirado también le puede recomendar, ya que trabajan tanto en infraestructuras como en mantenimiento de  electricidad, biomasa, gas, climatización, energía solar, calefacción por aerotermia y tratamientos de agua, siendo referencia en su sector por la calidad y el buen servicio que ofrece. De hecho, han recibido premios a la mayor cifra de ventas por cuota de mercado.

Otra forma de ahorrar en el gasto de la luz es atacando a los aparatos de consumo fantasma, esto es, aquellos que se quedan enchufados y gastando pese a no estar en uso. Es cómodo para nosotros dejarlos así porque se usan mucho o simplemente para no andar enchufando y desenchufando cables cada vez que los vayamos a usar, pero tenemos que entender que por este tipo de agujero se va una gran parte del dinero que pagamos de la factura de la luz.

Asimismo, tenemos que aprender también a que a veces no es tan necesario encender las luces. Simplemente podemos abrir las persianas y que pase luz natural, o situarnos de tal manera de que esta nos entre allá donde nos viene bien. Por ejemplo, no tiene mucho sentido tener el escritorio para hacer los deberes de los niños de espaldas a la ventana por la que pasa la luz, ya que con su propio cuerpo son ellos quienes tapan esa vía y por ello deben usar aparatos como flexos para iluminar aquellos papeles en los que están trabajando. Y decimos esto para el escritorio de los niños, pero es válido también aquel donde trabajamos nosotros o para la butaca donde nos sentamos a leer o hacer manualidades como coser o tejer.

Qué aparatos son los que más gastan en una casa

Dentro de los electrodomésticos que puede haber en cualquier hogar, aquel que supone un mayor gasto es el frigorífico, llevándose por encima del 30 por ciento de la factura. Es inevitable que lo tengamos o que esté enchufado de forma constante, ya que no queremos que los alimentos se estropeen, pero sí existe algún truco para que su uso sea más eficiente, como tenerlo con la puerta abierta el menor tiempo posible, no meter alimentos muy calientes para que no deba generar una mayor energía de lo normal para enfriarlos o controlar la temperatura, ya que un grado menos eleva mucho el consumo.

Junto con la nevera, tenemos otros electrodomésticos que también se llevan gran parte del porcentaje de la casa, como son las placas de vitrocerámica e inducción, las lavadoras, los lavavajillas o los televisores. Hacer un uso sostenible de los mismos (poniendo por ejemplo la lavadora con la carga completa) nos ayudará a que la facture se ajuste lo máximo posible.