24 septiembre, 2017

Aumentan los casos de Enfermedades como la Diabetes

La Diabetes es una enfermedad que afecta al 13,8 % de los españoles adultos. No cabe duda de que la Diabetes es uno de los males de la sociedad contemporánea, en parte debido a unas dietas alimenticias con alto contenido de azúcar.

Solo en España, el número de afectados asciende a los 5,3 millones, según datos de la Sociedad Europea de Diabetes.

Es decir, un 13, 8 % de los españoles mayores de 18 años tiene Diabetes tipo 2. Además, la perspectiva de futuro es aún peor.

Es curioso lo poco conscientes que somos de cómo hábitos que tomamos como normales pueden, a la larga desencadenar este tipo de enfermedades.

Mi abuela que padece diabetes y está ingresada en Sanvital, siempre me lo recuerda cuando la voy a ver. Me intenta transmitir lo importante que es tener hábitos de alimentación saludables, así como hacer algo de ejercicio.

Ella no cuidaba nada su dieta de joven y abusaba un poco de los dulces, su gran debilidad y las consecuencias llegados los 60 años aparecieron en forma de Diabetes.

Esta enfermedad metabólica que se produce cuando los niveles de azúcar en sangre están muy altos, no es una tontería, y si no se controla puede conducir a complicaciones graves como una enfermedad cardíaca, daño renal, afección a los nervios y pérdida de visión.

Cómo saber si tenemos los Niveles Altos de Azúcar

Por ello, es tan importante prevenir los niveles altos de azúcar con una dieta, en la que, en la medida de lo posible, reduzcamos al máximo los alimentos con azúcar.

Hay diferentes signos de tener los niveles de azúcar altos. Signos que debemos de conocer y detectar para mantener nuestros niveles de azúcar en su sitio.

Uno de ellos es el no parar de hacer pis. Así es, un aumento de la micción es un signo revelador de que tu nivel de azúcar en sangre podría estar fuera de control. “Cuando tienes demasiada glucosa o azúcar en el torrente sanguíneo, tus riñones tratan de eliminar el extra a través de la orina”, explica a ‘Prevention’, Joel Fuhrman autor del libro ‘The End of Diabetes’.

Como resultado, terminas acudiendo al servicio con más frecuencia de lo habitual, incluso en medio de la noche. Y dado que estás perdiendo mucho líquido, es probable que estés más sediento y que sientas la boca seca.

Relacionado con el anterior está el de tener más sed. Hacer demasiado pis más a menudo significa que tu cuerpo está deshaciéndose de más agua de lo habitual, lo que “te puede poner en riesgo de deshidratación”. Esto puede dejarle sediento, incluso si estás bebiendo la misma cantidad de agua que de costumbre. Además, es la pescadilla que se muerde la cola: cuanto más bebes, más haces pis.

Cuando nos sentimos más casados de lo habitual también debemos de ponernos en alerta de si tenemos altos nuestros niveles de azúcar. La fatiga es un efecto secundario clásico de la deshidratación. Así que, si estás orinando más a menudo y estás más sediento que de costumbre, podrías encontrarte sintiéndote extrañamente cansado, explica Elizabeth Halprin, directora del Joslin Diabetes Center, en Boston.

Los problemas en la visión. La mácula del ojo es una parte pequeña de la retina encargada de percibir el detalle de las cosas que vemos. Pero cuando los niveles de glucosa son demasiado altos, un fluido puede filtrarse en el ojo, hinchándolo.

Este aumento de tamaño afecta a la lente, y hace que no pueda enfocar correctamente. Cuando eso sucede, tu visión puede quedar borrosa y poco clara, incluso si estás usando gafas o lentillas como de costumbre.

Nuestras encías también pueden dar la señal de alarma, y es que las bacterias azucaradas afectan a las encías. Las vuelve rojas, hinchadas y más propensas a sangrar cuando uno se cepilla o usa hilo dental.

Normalmente, el cuerpo lucha contra los gérmenes causantes de la infección bucal. “Pero los azúcares elevados hacen que la boca sea un lugar mucho más amigable para las bacterias”, asegura Halprin.