2 marzo, 2018

¿Crees que el agua que sale de tu grifo es totalmente apta para el consumo?

¿Te has parado a pensar en la cantidad de suciedad que se acumula en los depósitos de agua? Pues créeme cuando te digo que es para verlo, y una vez hecho esto tu vida ya nunca va a ser la misma, en serio. Y te preguntarás que es lo que has estado bebiendo todos estos años, y si te has estado lavando o por el contrario ensuciándote más. Y es que, amigos y amigas, si no se limpian los depósitos de manera regular, podemos acabar creando un serio problema de salud en nuestro hogar. Porque el agua, una vez recogida en la red, debe pasar por unos depósitos hasta llegara finalmente al grifo, y en este proceso el agua se puede deteriorar si no se toman las medidas oportunas. Con el tiempo, la suciedad se va acumulando en estos depósitos hasta estancarse, lo cual perjudica seriamente la calidad del agua y la salud de los consumidores y consumidoras.

Así que puede que el agua que estás bebiendo ahora mismo no sea tan potable como tú te imaginabas, ya que por definición, el agua potable es aquella que, ya sea de forma natural o tras el tratamiento oportuno, puede ser consumida en condiciones de seguridad e higiene por los seres humanos. El agua potable es incolora, inodora,  insípida y libre de tóxicos

El antiguo Director General de la Organización Mundial de la Salud, y ya fallecido, Dr. Lee Jong-wook, decía en relación al agua potable:

El agua y el saneamiento son uno de los principales motores de la salud pública. Suelo referirme a ellos como «Salud 101», lo que significa que en cuanto se pueda garantizar el acceso al agua salubre y a instalaciones sanitarias adecuadas para todos, independientemente de la diferencia de sus condiciones de vida, se habrá ganado una importante batalla contra todo tipo de enfermedades.

En la Unión Europea la normativa 98/83/EU establece los niveles adecuados de minerales y diferentes iones como cloruros, nitratos, nitritos, amonio, calcio, magnesio, fosfato, arsénico, entre otros, además de los gérmenes patógenos. El pH del agua potable debe estar entre 6,5 y 9,5.

¿Y qué es lo que hace al agua no apta para el consumo humano, o lo que es lo mismo, no potable?

Entre las principales causas del deterioro del agua tenemos las siguientes:

  • Virus y bacterias
  • Minerales y elementos tóxicos
  • Depósitos
  • Sustancias orgánicas
  • Radioactividad

¿En quién recae la responsabilidad de realizar los programas de limpieza y desinfección en una instalación o vivienda?

Los responsables de realizar los programas de mantenimiento periódico serán l@s titulares de la instalación, habiéndose de ajustar en todo caso a lo dispuesto en el Real Decreto 140/2003 de 7 de febrero, que determina qué requisitos ha de cumplir el agua para que pueda ser considerada apta para el consumo humano, garantizando así su calidad y salubridad.

Limpieza periódica de los depósitos como único medio eficaz para garantizar la salud del agua

La desinfección de Depósitos de agua es, por tanto, fundamental para garantizar la potabilidad del agua de consumo humano, y serán sometidos a un tratamiento de hipocloritos a fin de garantizar su correcto funcionamiento. Esto es lo que hacen en Control Plag, S.L., control de plagas en Almería, con más de 24 años de experiencia profesional en tratamientos DDD, y que cuenta con un grupo humano que se caracteriza por una rigurosa seriedad, eficacia y puntualidad en todos y cada uno de sus trabajos. Entre los principales clientes de control Plag se encuentran: Hortofrutícolas, Colegios, Hoteles, Comunidades de Propietarios, Empresas Varias (naves industriales, construcción, de servicios,…etc), Viviendas Particulares, Restauración en General (bares, restaurantes, catering, pub, cafeterías, etc), Barcos de Pesca y Salvamento, Asociaciones Benéficas, Sanitarias, Supermercados, Tiendas de Alimentación o de cualquier otro tipo, Locales en Construcción y toda clase de instalaciones o negocios.

¿Cómo lo hacen?

En primer lugar es necesario vaciar el depósito y a continuación, por medio mecánicos y manuales, se procederá a la limpieza del mismo aplicando una solución de hipoclorito sódico, que se dejará actuar durante una media hora aproximadamente. Seguidamente se procederá al lavado con agua a presión, para, finalmente, llenar el depósito de nuevo. Un par de semanas después del tratamiento es aconsejable realizar un análisis de agua, a fin de garantizar su absoluta potabilidad.