24 Julio, 2017

Los materiales sintéticos como alternativa para cuidar nuestro planeta

Hay que acostumbrarse a trabajar en todo tipo de situaciones con material sintético en vez de hacerlo con materiales naturales ¿El motivo? Pues es sencillo: si reutilizamos los materiales sintéticos una y otra vez y dejamos de talar árboles para confeccionar nuevos materiales naturales estaremos salvando nuestro planeta. Nuestros bosques, nuestros parques y el resto de todas las zonas de verdes de nuestro mundo lo demandan. Es una responsabilidad de todos cuidar los cada vez menos espacios naturales que nos rodean y por ende hay que comenzar a pensar en ese cambio de lo natural a lo sintético.

En muchos sectores industriales y comercios quizá este cambio no sea fácil. Pero cada vez hay más medios para conseguirlo. Ser plenamente conscientes de la existencia de esta serie de medios es indispensable y de ahí proviene la necesidad de redactar y publicar un artículo como este. El ejemplo que a continuación se detalla es una prueba inequívoca de que, con un poquito que pongamos de nuestra parte, este mundo puede llegar a ser un lugar mejor.

Desde que era apenas un niño comencé a trabajar en una empresa de mudanzas familiar. Somos una auténtica referencia en una provincia como Albacete y también realizamos servicios en otras comarcas de Cuenca, Ciudad Real, Toledo, Valencia o Alicante. La verdad es que tenemos una buena fama gracias a nuestro trabajo y durante los últimos años hemos querido también ganarnos una gran reputación como defensores del medio ambiente y de la naturaleza en general.

Para ello comenzamos a pensar en cambiar unos elementos tan importantes para nosotros como las cuerdas. Las que solíamos emplear para llevar a cabo las mudanzas eran de materiales naturales como cáñamo o algodón y creíamos que había llegado el momento de depositar nuestra confianza en materiales como el poliéster o el nailon, que además nos permitirían realizar nuestro trabajo con la misma comodidad y la misma eficiencia.

Para ejecutar ese cambio decidimos confiar en una empresa a la que conocíamos desde hacía tiempo y que además era de nuestra zona. Se trataba de Cuerdas Valero. Contactar con ellos no nos resultaría difícil y solicitarles el suministro de cuerdas como las que deseábamos conseguir, tampoco. Estábamos convencidos de que nos íbamos a entender muy bien con ellos y la verdad es que no nos decepcionaron en absoluto.

En apenas un día teníamos lo que queríamos. Nos habíamos estado informando del tipo de cuerdas que podía suministrar una empresa como aquella y en su catálogo habíamos observado la presencia de cuerdas hechas con ese tipo de materiales que deseábamos. Muchas de las cuerdas que suministraban aquellos profesionales ya estaban hechas de un material sintético y lo cierto es que eso nos congratuló y confirmó esa idea en la que venimos creyendo desde hace tiempo: el paso de lo natural a lo sintético es una realidad y poco a poco la gente se está dando cuenta de lo necesario que resulta para nuestro mundo.

Un trabajo más cómodo e igualmente eficiente

Sabíamos de antemano que trabajar con cuerdas de poliéster y nylon sería igual de eficiente que hacerlo con otro tipo de cuerdas y así lo pudimos comprobar en cuanto comenzamos a trabajar con nuestros nuevos medios. Cumplíamos nuestras obligaciones sin realizar más esfuerzo y de una manera mucho más cómoda, sin que las ampollas se convirtieran en habituales en nuestras manos y sin tener que redoblar esfuerzos. Aquello era justo lo que habíamos necesitado (y también demandado) durante muchos años.

Ha pasado algún tiempo desde que comenzamos a trabajar con las nuevas cuerdas y ya nos hemos podido acostumbrar a ellas. Estamos muy satisfechos con el cambio en todos los sentidos: laboralmente (por los motivos que se señalan en el párrafo anterior) y también espiritualmente, puesto que la adquisición de las nuevas cuerdas nos permite mantenernos fieles a nuestro estilo, un estilo que defiende la naturaleza por encima de cualquier interés personal, profesional o empresarial.

No obstante, no nos podemos relajar. Todavía quedan muchas cosas por hacer y muchas conciencias por cambiar. Pero tranquilos: seguiremos trabajando en ello.