29 septiembre, 2017

Cómo hacer nuestro propio Compost en Casa

Tratar de recudir al máximo nuestros residuos siempre me ha parecido una de las formas más efectivas de reciclar. El consumo y la alta cantidad de desechos que generan las grandes ciudades precisan de una implementación de sistemas de recolección selectiva de la basura.

El compostaje es una manera natural de reciclar en el hogar. En esta forma de reciclar se aprovechan los procesos naturales de descomposición, evitando utilizar máquinas o productos químicos.

Hace más de 4.000 años que en China, India y Japón se conocen las técnicas aplicadas para transformar los residuos agrícolas y ganaderos en abonos para la tierra. Se sabe que eran civilizaciones con un altísimo número de habitantes a los que se debía alimentar y mantener mediante la agricultura.

El contacto con otros pueblos y civilizaciones durante las invasiones y conquistas propiciaron que este conocimiento se transmitiera a otras culturas. Fueron los árabes los que facilitaron que estas técnicas lleguen a Europa. Se han encontrado manuscritos muy antiguos en los que se hace referencia a las técnicas del proceso de compostaje.

Actualmente estos sistemas están en funcionamiento en 26 países de la Unión Europea, entre ellos España. El reciclado de residuos orgánicos es un claro ejemplo de la recuperación de materiales de desechos.

Quería empezar a hacer compost en casa. De hecho, habilité mi terraza con un cerramiento de vidrio apropiado para lo que conté con los servicios de Aluminios Villafontana, quienes me instalaron vidrio de alta calidad, y es que elegir un buen acristalamiento es un elemento muy importante a tener en cuenta, ya que, junto con la carpintería de aluminio, es uno de los elementos decisivos para determinar el comportamiento del cerramiento o ventana a instalar.

De ese modo, conseguí tener un espacio en la casa que iba a dedicar específicamente a este propósito.

Pasos a Seguir a la Hora de hacer tu propio Compost en Casa

El primer paso pasa por colocar en el fondo del compostero una capa de serrín. Este impide la liberación de malos olores, la procreación de insectos y absorbe el exceso de humedad.

En el segundo paso debemos de colocar una segunda capa con los desechos alimenticios, si éstos están muy secos agregar un poco de agua para mantener la humedad. Las siguientes capas se intercalan siempre con una de serrín. Antes de depositar la siguiente capa de desechos alimenticios, es recomendable revolver y humedecer las anteriores y siempre se rematará con una capa de serrín seco.

A continuación, aunque no haya desechos alimenticios que agregar, debe airearse cada tercer día, para permitir la liberación de gases, producto de la descomposición y para proporcionar oxígeno al sistema.

Se airea, vaciando el contenido al otro contenedor, revolviendo con la varilla y se rocía con poca agua, sólo para mantener la humedad. Si se presenta mal olor, agregar más serrín. Cuando esté casi lleno, se termina con una última capa de serrín y se empieza a llenar otro compostero. Cada tres días, se destapa para revolver el contenido.

Por último, los desechos alimenticios se convertirán en compost entre los 60 y 90 días, dependiendo de la naturaleza de los desperdicios. Esto serán, cuando el producto se observe homogéneo (café oscuro y desmenuzado). Se recomienda cernir a los dos meses este compost.

El producto del cernido, se puede utilizar, y lo que queda en el cernidor se puede incorporar como materia orgánica a otro compostero. El producto resultante (la compost), se utiliza como abono, ya que contiene todos los nutrientes que se necesita para ayudar a crecer a las plantas. Se puede usar en macetas o jardines, mezclándola con la tierra.